-¿En qué mente cabe cortar un bebé? A ver, ¿quien puede pensar que esto es una buena idea? - dijo la segunda mujer.
-Que, ¿que solo la verdadera madre no iba a dejar que cortaran a un bebe por la mitad?, ¡como si fueramos alguna especie de loca que pudiera vivir feliz con medio fiambre de niño!- dijo la segunda mujer.
-Señor, debe admitir que es un método muy poco ortodoxo.- le susurró su concejero al rey.
-¡¿Y yo como iba a saber que las dos mujeres se opondrian?! Estamos en 940a.c. los niños no valen nada. - dijo el rey.
-¿"ace" señor?- preguntó el concejero.
-Nada, no me hagas caso. - le respondió Salomón. - Ya sé como arreglar esto, cortaremos a ambas mujeres por la mitad y el niño le será entregado a una nueva mujer formada por una mitad de cada una de las mujeres originales.
-No lo entiende, ¿verdad señor? - preguntó el concejero.
-¿y si cortamos al niño en tres partes iguales?- preguntó el rey.
-¡Ya basta con sus cortes! Denme a mi hijo y arresten a esta mujer - dijo la segunda mujer.
-¿Y bajo qué cargo?- dijo el rey.
-Confabulación, no guardar el sábado y por querer cortar al bebé por la mitad. - dijo la segunda mujer.
-Esa idea era del rey. - dijo el concejero.
-Mi señor, ¿qué debo hacer? - se dijo el rey Salomón. En ese momento una voz estruendosa se oyó en el recinto.
- ¡Traigan la espada!- gritó el concejero.
-Pero Señor, ¿no nos dijiste acaso que esperaramos y que nos premiarás por nuestra obediencia? - dijo Salomón.
-Si, pero nunca dije que cancelaba mi orden, o es que acaso no quiereen... ¡un maravilloso juego de sala-comedooor!
-¡Córten al sabio rey Ralomón!-ordenó el concejero.
-¿Qué significa "automática"? - Preguntó el soldado.
-En tu solicitud de trabajo decías que eras bilingüe, gentil ignorante. - le dijo el rey. - Ahora, ¿podrías soltar a tu rey?.
El soldado lo dejó caer y el rey se levantó apurado arreglándose el tocado. Despues exclamó:
-Parece ser que este problema ha superado mi propia creatividad.
-Señor, recuerde el anillo. - Le dijo su concejero al rey.
Salomón recordó su anillo de poder, la verdad era tan legendario que ni él estaba seguro de que fuera real. Viendo al anillo lanzó la pregunta:
-¿Cómo podremos encontrar la verdad?
Entonces una voz femenina inundó la sala: -Si desea contactar a un demonio concejero recite la invocación correspondiente, si desea contactar a un demonio rey realize su sacrificio correspondiente, horarios y servicio de catering sacrifique 2 gorriones, para operadora sacrifique un pescado o espere en la línea.
Mientras sonaba la música de espera, música demoniaca, todos esperaban nerviosos la acción del rey.
-Senor, - dijo el concejero - ¿no va a solicitar algún demonio?
-Si, pero esperaré en la línea, no puedo hacerle sacrificios a cualquiera.
Entonces se oyó una voz ronca y poderosa.
-¿Quién se atreve a contactar a los vasallos de la oscuridad en la hora de comida sin un sacrificio digno?
-Yo, el rey Salomón, no ofreceré sacrificio alguno ya que cuento con la suscripción de mi sello real, no puede verme pero esto alzando mi anillo en señal de poder.
-Ya hemos escuchado de ti sabio rey, o deberia decir, chafo rey, nosotros podemos verlo todo, veo como estás parado de puntitas levantando tu anillo como si significara algo.
-Pues significa que estas bajo mi comando en nombre de quien me coronó rey.
-¿Enserio?
-Sí, es el poder de mi legendario anillo.
-¿Entonces la historia es real?- Preguntó confundida la voz demoniaca y después de ciertos murmullos de diferentes lenguas se dirigió a Salomón otra vez. -De acuerdo, parece que sí, su sucripción del sello real nos somete a la realización e interrupción de tareas y a responder preguntas, de acuerdo, ¿cuál es tu pregunta?
-Creí que ustedes lo veian todo y sabían todo. - dijo el rey.
-Es parte del protocolo, para el control de calidad del servicio, digame cuál es su pregunta.
-Estas dos mujeres aquí claman ser la madre de este niño y no sé como averiguar quién es la verdadera madre.
-La respuesta a tu problema es sencilla, manda cortar al niño por la mitad y la madre que se oponga...
-No, no, no, no, no. - Interrumpió Salomón. - Ya probamos eso, además todos están oyendo, tu plan no funcionaría de todos modos.
-Bueno, ¿ya intentaron cortar a las madres?
-También.
-Me temo entonces que no puedo ayudarte más. Si deseas puedo dirigirte con un demonio superior.
-¿Qué? ¿Con quién estoy hablando que no puede responder mi pregunta? - dijo indignado el rey.
-Oye, yo tan solo llevo 5 millones de años aquí, nunca habia escuchado esa pregunta, si quieres puedo dirigirte con un demonio superior o puedes dar por terminada la sesión.
-De acuerdo, comunícame con Buer.
-Salió a comer. - dijo el demonio.
-¿Cuándo regresa?
-Salió hace dos mil setecientos años, ya no ha de tardar.
-Bueno, lo espero.
El demonió dejó el canal en espera y empezó a sonar una horrible música de espera desde las entrañas más profundas de la oscuridad.