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jueves, 18 de julio de 2013

Revisión Fantástica de un Concierto Poco Común.



Después de estar 2 dias sin abandonar el cuarto tenía calambres en partes del cuerpo que no sabía que tenía, habia perdido la mitad del pelo y no podía mover del todo mis meñiques. Necesitaba salir y había empezado a llover, pero ví en un anuncio un concierto llamado Días de Sol, y qué mejor forma que volver absurdo un dia nublado que asistir a un evento de tal calibre, sería apuntar hacia las nubes y gritarles:- ¡Espero que sepan lo que están haciendo, por que yo no estoy muy seguro!



La lluvia iba y venía, y en el camino hacia el teatro encontré las delicias de manejar solo mientras algunos sujetillos te odian por detenerte en una luz roja y de ir cantando y aguantar la respiración en los interludios musicales. ¿En la carne?, esa canción de los floyds que llena de enojo y fuerza encajaba con la gente que me rodeaba; ¿quién dejó entrar a ese maricón al teatro?, ¡contra la pared!, ¿alguno que se vea medio judio?, ¿ése trae un porro? ¿quién dejó entrar todo ese riffraff'? Si fuera por mí ya les habrían disparado a todos ustedes.



Llegando al teatro rectifiqué que se trataba de un dueto con un invitado especial, que no necesariamente lo convertía en un trio; Omar y Angélica eran presentados como las eminencias del jazz que hemos desperdiciado todos estos años. Antes de venir leí el anuncio y se había disfrazado como un concierto de jazz en el que se interpretaría a Jimmy Giuffre y a Cole Porter, escritores y arreglistas de diversos musicales con melodías bastante alegres, error.



Llacía en el escenario un piano, 2 guitarras y una mesa de percuciones enfrente de una bateria Tama de un color pastel con escarcha que no pude tomar enserio en un principio; entraron los músicos y se veían quizás no más viejos, pero sí menos greñudos que en las fotos. Siempre ví a los músicos como unos rebeldes, ya sabes, no necesariamente con chaquetas de cuero y bandanas pero sí con una visión contraria a mucho de lo que creemos, es por eso que están entre las personas con licencia para romper las reglas, aunque a veces no esté de acuerdo.



El primero y casi el único en hablar fué Omar, el guitarrista, leí un poco en un panfleto en el lobby que era director de Non-Jazz, una agrupación de jazzistas de Monterrey que jamás he tenido el gusto de oir, tomó su lugar dando la bienvenida a un concierto que se convertiría en un viaje íntimo, digo, puede sentirse intimidad en un teatro con no más de diez personas, algo con lo que supongo batallan demasiados artistas de la localidad, porque estas personas con proyectos vanguardistas y colaboradores de otros grandes tienen que competir por ser escuchados donde la gente se está al pendiente de las predicciones de astrólogos de televisión y alguna otra tontería que multimedios radio y televisión se le ocurra poner en nuestro camino.



El mensaje al inicio fué algo como un saludo-prólogo-advertencia, el concierto trataría de las obras de El Gran Maestro, su padre, (no recuerdo el nombre así que supongo lo llamare Sr. Tamez). Habló de como su padre habia muerto cuando el tenía casi 4 años, hace mucho tiempo ya; un compositor llamado de vanguardia en Monterrey que hasta hace poco estaban descubriendo la música que dejó; Omar y su hermano, el percusionista de la alineacion de la noche y ambos músicos experimentales y de jazz de profesión, deseaban compartir lo poco que les había dejado el Sr. Tamez.



La primera obra constaba de un viaje que sería un juego, con nosotros y con el sonido, creciendo y dirigiéndose hacia la izquerda para después tener una caida en picada con una kalimba. La canción empezó con las disonancias del piano características de la música contemporánea, y he de confesarles que no he aceptado este movimiento del todo; podría pasar un buen rato diciendo el por qué no he entendido la supuesta belleza en esta forma de música ya que el ejemplo más grande que tengo es el Cuarteto para el Fin de los Tiempos de Oliver Messiaen y puedo decirles que suena como se llama, pero esta vez fue distinto.


Desde los primeros acordes del piano supe que debia despedirme de Porter, pero a diferencia de los otros dos conciertos de música contemporánea a los que habia asistido (una cantidad bastante mísera quizás) esta vez no sentía que debía quedarme, si no que quería escucharlo todo en verdad, ¿sería el Sr. Tamez el sonido contemporáneo que había estado buscando? A diferencia de otras piezas de vanguardia esta vez los instrumentos te dejaban ver como evolucionaban sus sonidos, no eran siempre el resultado sino la demostración del cambio, del blues vinieron varios pasajes y las percusiones llegaban atinada y sutilmente a responder las cuerdas rasgadas del piano; crecía y crecía mientras vi a un gordo de pelo chino marearse y caer sobre su hombro, los flashes de las dos cámaras se detuvieron para no estorbar a la música.



La guitarra se detuvo, lo supe cuando ví a Omar abrazarla, cerrar los ojos y esperar a los demás, ¿o esto pasó en el segundo número? No estoy muy seguro, varios efectos se habian mesclado en el teatro y Emilio Tamez, su hermano, seguía arrastrando los platillos mientras Angélica en el piano aterrizaba varias cosas que quizás habían quedado pendientes, silencio.



Me había pasado en otros conciertos de este estilo en los que la gente no sabía cuándo aplaudir; es algo triste cuando no se comprende la obra, no quieres hacer el ridículo ni herir los sentimientos del músico, como un “¿ya? ¿ya se acabo? ¿ya podemos irnos?” pero esta vez la verdad no había apludido por que en verdad esperaba que no terminara, que se extendiera cuando menos otros 5 minutos para bajarme de la nube, pero no sería necesario.



Cuando pasaron casi 40 segundos de silencio Omar miró a Angélica, luego miro a Emilio y dijo -“Esto fué XXXX (Olvidé el nombre de la pieza, que era algo relacionado a la palabra juego pero no era nada como Lúdico)”.- Para preparar el terreno continuaron con una pieza de Wadada Leo, al parecer Angélica había participado en un proyecto suyo hace casi dos años, así que después del juego una obra de un héroe del jazz de forma libre contemporáneo no cayó nada mal; el hombre siempre tocó su trompeta pero el arreglo de guitarra que le prepararon le dió un nuevo rostro.



Lo importante ahora era la tercera parte. El Sr. Tamez había compuesto una de sus últimas piezas a su esposa, consta de música y una poesía para declamar, y para esto se añadió otro integrante al dúo: La Esposa, la madre de Omar y Emilio, para así tocar el regalo del día de las madres más raro que habia visto.



El poema era complicado de entender, no solo por el contexto, bueno si, la verdad no te podias distraer en nada (error que cometí):



“Ella es El...

...Las parejas copulantes...
...vectores que dispara...
...El es Ella.”



No le presté mucha atención a los versos cuando me dí cuenta de lo que estaba pasando; la familia, estaba ahí. Todo encajó perfectamente y los pensamientos con los que llevaba semanas dando vueltas sin dormir se enclarecieron un poco en ese escenario; el Sr. Tamez lo había logrado, había vencido a la muerte, se habia unido al club de los que perduran junto con Escher, Coltrane y Bernoulli (todos los Bernoulli, son algo así como los Baldwin). No importaba quién fuera, el Sr. Tamez ahora forma parte de las vidas de los no más de diez que nos encontrábamos en el teatro aquella noche; fuimos testigos de su trabajo, su creación y deseos en la forma en la que su familia lo trajera al presente aún después de poco más de 20 años de muerto; se veía en sus caras que habían construido algo que probablemente su autor nunca se habría imaginado, y sin embargo seguía evolucionando para perdurar, aunque no sea para siempre, un poco más.



La música se apagó y todos permanecimos en silencio, las sonrisas de los músicos me hicieron entender que lo habían logrado, el Sr. Tamez vivió un dia más; abandonaron el escenario y se lo llevaron con ellos, dijeron que tenían un disco por ahi pero no tenia dinero como para llevarme más de esa noche conmigo.



Salí y la lluvia estaba en sus últimos momentos, el parque estaba oscuro y sonaba la música de un conmovedor piano desde los árboles, el dj del parque se había superado otra vez. No habia más luz que la de algunos faroles, pero no era necesaria, la gente que aún quedaba jugaba en el pasto mojado, caminaban tomados de las manos, reían bajo los árboles y los niños corrían sin cuidado entre los charcos; fué el descanso de un día que terminaba con y para bien, sólo hacía falta llegar a casa, pero conforme salia del parque desaparecía la música, los juegos y las risas; me giré para no ver a nadie, era hora de regresar al mundo de siempre.

domingo, 4 de septiembre de 2011

No jorobes, no kiss.

Agradecemos a la producción y a los compiladores de html que permiten
que una persona más de la enorme cantidad de niños que piensa que vale
la pena el sentarse un rato a contar y escuchar pueda contar por qué tener
amigos es muy bello. Pero ocurre algo cuando a malo pasa, eres aquél
con quien se puede disolver el dolor y las tonterias que no nos permiten disfrutar
de un buen dia.

¿como puedes ser un apoyo para alguien que tiene los problemas
más grandes de su propio mundo? Claro que no es difícil sensibilizarse con
una muerte, una catástrofe o una enfermedad, pero muchas veces es complicado
dar un apoyo o un consejo cuando alguien llega con la furia de vivir
rápido y de tener al mundo en contra por que no me dejan fumar en la biblioteca,
por que el agua no está fria, por que el estacionamiento está lleno, por que
pasan de las 3AM y no me quieren vender alcohol.

No creo que pueda decirles a todos que crezcan y vean que tienen pies y manos
para enfrentar tonterias por que hasta donde sabia uno vive para ser feliz
y todo lo que te estorbe o no te ayude es necesario eliminarlo.

Ley fuga para los problemas, por que siempre juegas en todas las posiciones.
Llega el dia en que se te cae el café sobre tu tarea y en el movimiento olvidas
tu celular y pierdes la llamada de la chica que te gusta, la llamada que iva
a ser la unica oportunidad que pensaba darte, hay un choque y llegas media hora
tarde para tu clase cuando en realidad iva a haber regalos y pastel para todos
los asistentes y te lo pierdes. Por la noche asi puedas encontrarte al dalai lama
o a su subsidiario, lorenzo lamas, y traten de animarte sabes que los molerás
a golpes y cuando esten inconcientes en el piso querrás tomarles una foto con tu
smartphone pero recuerdas que no puedes, por que lo olvidaste en casa.

A veces veo charlie brown y pienso "¿como alguien puede soportar tanto?", existen
guerras por cosas mucho menores y este joven solo se sienta a pensar en el dia
en el que al final pueda patear el balón y la niña pelirroja quiera bailar con él
por que la esperanza puede mantener nuestros motores funcionando todo el tiempo.
Los adorables perdedores siempre tenemos una oportunidad vigente por que no existe
el "nunca me pasa", mientras tanto puedes ser el resumidero y ser aquel que puede
confortar a los que ya nomás les queda un cigarro blanco, cuando fuman rojos
y tienen que ir hasta el cajero por que no funciona la terminal.
Apiádate de sus almas, que pronto ocuparás que alguien te saque del vaso
 de agua en el que te estás ahogando.

Ayer ví V por Vendetta y pensaba comentar de como imaginaba que Willi WOnka nos guiaba
por una desobediencia civil para recuperar el estado de derecho que nos
habia quitado el Gran Hermano, pero mejor no, será otro dia.

López